lunes, 8 de abril de 2013

De manos vacías y un enojo indescriptible.




Aparentemente febrero pintaba para ser un buen mes y si podía enlazar esa racha de "buena suerte" con marzo, habría podido lograr en relativamente poco tiempo una de las metas que me propuse para este año: encontrar trabajo.

A principios de febrero recibí una llamada del dueño de un nuevo café que se intereso por mi perfil y mi CV. Durante dos semanas entendí el objetivo de ese café y aprendí como hacer café espresso, latte, americano y capuccino. Lamentablemente debido a que faltaban algunas cosas para la inauguración, el puesto no era seguro y yo lo sabía, sin embargo estaba feliz por aprender cosas nuevas y porque aparentemente lo que hacía lo hacía bien, ya fuera suerte de principiante o no.

A mediados de febrero recibí una llamada de una rama del gobierno enfocada a la salud pública, en donde me decían que mis papeles (los cuales se habían metido en diciembre) habían pasado para un posible contrato. Así que me puse a hacer trámites de "adulto" por dos semanas. Lamentablemente tuve que decidir entre dos posibles (pero para nada seguros) trabajos. 

Tome mi decisión y lamentablemente, las cosas no salieron como yo esperaba y creo saber por qué. En gran parte es mi culpa, hoy en la tarde me sentía bastante enojado por hacer caso a las palabras de una "licenciada". 



Pero así es la vida, de los errores se aprende y no queda más que seguir buscando.

Gracias a Abraxas y a mis terapias se, que a pesar de que este es un gran tropiezo no voy a caer y si caigo me levantare.

Tengan todos un bonito inicio de semana.

UA.

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