Hace no mucho tiempo (de hecho hace como dos años), tenía una opinión
bastante mala de este día. Para mí era un día enfocado más que nada a la
mercadotecnia. Recuerdo defender fervientemente mi punto de vista en un debate
que surgió en una clase de inglés y aunque dí muchos puntos interesantes e
incluso bastante ciertos, al final lo único que logre fue una victoria vacía.
Durante mi vida pase por una etapa bastante autodestructiva (quizás en
publicaciones posteriores, ahonde mas en ese tema), que duro tres años. Los
primeros dos años fueron una mezcla de rencor, odio, ira, superficialidad y misantropía
que poco a poco fueron haciendo de mí un verdadero amargado de la vida. Estaba
tan sumido en mi propia autosuficiencia, insensibilidad y demás, que lo único
que logre fue convencerme de que no tenía ni necesitaba amigos, que yo solo podía
hacer las cosas sin la necesidad de pedir ayuda a alguien, y lo peor de todo,
fue el hecho de convencerme a mí mismo que no podía, ni quería, ni tenía la
capacidad de amar a alguien.
Fue así que muchas veces llegue a pensar que en vez de tener corazón, lo que
se encontraba localizado en mi pecho, era un hoyo negro que se tragaba todas
las cosas buenas que algún día había tenido dentro de mí. Esto poco a poco
causo que creciera en mí una crueldad hacia todo lo que los demás querían y
celebraban. Este día por ejemplo.
Ahora que esos días han pasado después de pasar por 5 crisis de ansiedad,
una de las cuales vino acompañada de un pulso de muerte, me he puesto a
reflexionar y analizar muchas de las decisiones que tome durante mi "época
oscura" y he llegado a la conclusión de que aunque muchas de esas
decisiones fueron erradas, no todo fue un desperdicio pues he aprendido sacar
provecho de mis errores. Uno de ellos la opinión que tenia de este día.
Ahora que esos días han pasado, tengo una opinión diferente de este día o más
precisamente, le he encontrado un nuevo significado: Este día no es para ir por
ahí gastando el dinero a lo idiota, en globos, chocolates, flores y regalos
caros, para superficialmente quedar bien con las personas. Creo que es para
demostrar con pequeños (y a veces) grandes detalles, los sentimientos que
tienes por algunas personas.
Gracias a las crisis que (afortunadamente) sobreviví, me dí cuenta que
aunque yo me dedique a destruir relaciones, muchas personas no me dejaron solo
y siempre me reiteraron su apoyo; y son estas personas a las que tengo la
fortuna de llamarles amigos.
Además de que, por fin pude quitarme de la cabeza la idea de que no puedo
querer y/o amar a alguien. Espero que en los próximos años este significado
perdure en mi mente y pueda celebrarlo apropiadamente, ya que este año, si bien
estoy feliz por distintas cosas que me están sucediendo, no tengo una persona
especial con quien celebrarlo.
Feliz día del amor y la amistad a todos.
UA.

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