sábado, 9 de noviembre de 2013

Couscous, vino y queso.


Por idioteces mías, me acosté tarde (o muy temprano, dependiendo del punto de vista que se vea)- Todo el viernes me la pase repitiendo una y otra vez en mi cabeza: "Tengo que irme a dormir temprano para descansar como se debe". Como ya dije antes, no sucedió así y por lo tanto mis horas de sueño ni contaron.

Me levante como zombie (arrastrando los pies y emitiendo sonidos guturales) al escuchar el despertador, tenia frío y el primer pensamiento que cruzo por mi mente fue uno primitivo: "Regresa a la cama". 

No lo hice. Simplemente decidí seguir con la rutina que tanto me gusta del sábado.

Llegue un poco tarde a la escuela y me sorprendió ver que no habíamos muchos afuera de esta, esperando para entrar a clases. Por siete largos minutos fui el único de mi grupo hasta que A llegó. Mientras platicábamos, llegó Ra. Una vez que entramos a la escuela, los demás compañeritos fueron llegando. En total hoy fuimos nueve y solo se formaron dos equipos.

El día se fue rápido pues durante la primera parte del día cocinamos solo dos platillos:

Couscous de cordero con salsa harisa.








Ambos platillos son muy laboriosos de hacer, aunque en realidad son sencillos de hacer. 

Después de cocinar nos toco nuestra clase de Cata de Vinos y Quesos. Esta vez bebimos vino tinto. Ambos eran muy sabrosos pero el australiano me gusto más. Además de vino estuvimos comiendo queso y fue entonces que me volví adicto al queso Brie. Y no, esta vez no me puse "feliz", pues no hacía calor y no tuve la necesidad de quitarme la sed con vino.




La próxima semana tendremos examen, el penúltimo del semestre y además haremos tamales.

Ahora pediré disculpas por la entrada corta, ya que tratare de hacer cosas que pendientes que no pude hacer durante la semana.


No puedo prometer el capitulo cinco de Ojos Azules para esta semana, pues tratare de dedicar el poco tiempo libre que tenga a pasar apuntes y estudiar para el examen.

UA.

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