La semana pasada tuve uno de los peores días de mi vida y lo que más
quería era que pasara lo más rápido posible antes de que perdiera la poca
cordura que tengo.
Ya saben, todos estamos a un mal día de convertirnos en un
monstruo.
Esa es la razón de mi extrañísima entrada en ruso de la semana
pasada.
Durante la semana las cosas fueron regresando a la normalidad y
hoy culmino con un muy buen día al regresar las cosas a la normalidad en la
escuela.
Llegue temprano para hacer de nuevo mi estúpido examen, y
afortunadamente desde que entre me entere que tendríamos como chef instructor,
al carismático chef Laurent. Simplemente las cosas salen mejor y rápido cuando él
nos da clase.
Hoy preparamos:
Sopa de melón.
Lomo de cerdo a la canela.
Acompañado de puré de papas con cebolla gratinada.
Tarta de piña y coco.
Adornado con hojas de menta y blueberry.
Pimiento rojo horneado relleno de queso de cabra.
Roulade de salmón.
Con jaiba y camarón en salsa de tres cebollas.
El día se me fue rápido, a comparación del día largo e
interminable de la semana pasada. Incluso el chef Laurent nos mostró a petición de A, su técnica
para hacer/cocinar omelette y es mucho mas fácil y mejor que la técnica que yo venía
utilizando. Todo será cuestión de ponerla en práctica y descubrir si dicha técnica
se amolda a mis habilidades.
Después de clases y al platicar con Ra, me dio una idea bastante
buena para realizar en conjunto una especie de novela. Hay muchas cosas que
investigar pero creo que vale mucho la pena explorar esa opción.
Ya se que lo he venido prometiendo desde hace casi un mes, pero
ahora si, el martes sin falta la primera parte o primer capítulo de uno de los
muchos mini proyectos en los que he estado trabajando será publicado aquí en el
blog.
Espero todos tengan un bonito fin de septiembre y un bonito inicio
de octubre.
UA.




















