...la segunda clase.
Durante la cual preparamos:
Risotto al prosciutto.
Con queso parmesano rallado. Adornado con
perejil picado y hojas de albahaca.
Medallones de res a los hongos.
Acompañados de papas salteadas.
Durante esa charla matutina, de repente
nos sorprendemos/espantamos de que cada vez parecemos ser menos. Incluso hemos
llegado a pensar que quedaríamos unos cuantos de nosotros, que bien podrían
integrarnos a otros grupos. El chef Jorge aclaro la duda al decirnos: "aun
cuando queden dos alumnos, el grupo sigue".
Al principio estaba incrédulo de que
justamente en la última clase nos tocara el chef Lorenzo, debido al historial
que tiene con nosotros. Sin embargo debo decir que las ultimas clases no ha
logrado estresarnos tanto como aquel fatídico día (sí, me gusta ser dramático)
del fiasco del pato a la naranja. De vez en cuando nos regaña pero ya no es tan
constante. Me pregunto, si será por que hemos progresado un poco y ya no somos
microbios de chef...
Esperaba esta clase desde que me entere
que haríamos risotto, pues era un platillo que tenía muchas ganas de hacer y de
probar. Por fin se me dio hacerlo, y según algunos compañeros, me quedo tan
bueno que ya puedo contraer nupcias.
Después de clase y de toda la odisea del
reparto de la comida, hicimos una parada rápida en el bar de confianza. Pasando
un buen rato, platicando y observando volibol de playa.
No llegue muy tarde a casa, pero
entre la comida y una que otra conversación de sobremesa, se hizo tarde.
Evidentemente no habrá entradas de cocina
durante las vacaciones, es decir, durante tres semanas. Sin embargo espero seguir
posteando entre semana y quizás los fines de semana.
Nos estamos leyendo y felices vacaciones.
UA.




No hay comentarios:
Publicar un comentario