7° día del décimo mes del año XX14.
Querida Lady Erzebeth Black.
Quizá no recuerde esta fecha, pero hoy hace un año, nos conocimos por primera
vez. Yo arribe a vuestras tierras en un día nublado, precisamente como el de
hoy (parece que el clima en el reino también recuerda este día). A pesar de
todo lo que vuestra merced sabe ya de mi, y de que no era mi primera audiencia
en los menesteres que atañen a nuestra ocupación, debo decir que no sabía cómo
comportarme e incluso estaba nervioso.
Posteriormente nos presentaron. Creo que ya lo he dicho en algunas
ocasiones anteriores, pero cuando nos presentaron no supe que pensar de vuestra
merced. Estar bajo las ordenes de alguien joven, me hizo sentir extraño ya que
como suele suceder en mi, saque conclusiones muy aceleradas. De igual forma el apretón
de manos y la mirada fría que dirigió vuestra merced hacia mí, me hizo sentir
inseguro, como si yo fuera la presa; cuando, por lo general, a lo largo de mi
vida siempre ha sido al revés.
Lejos estaba de imaginar que después de ese breve primer
encuentro, nuestras vidas tomaran el camino que han tomado. Ha pasado ya un año
y me sigue pareciendo surrealista lo que hemos vivido. Ha sido una gran
sorpresa encontrar en vuestra merced algo que no esperaba encontrar y debo
decir que más de una vez me ha parecido como si el destino mismo nos hubiera
puesto en el camino del otro.
Hemos compartido buenos, dulce y tiernos momentos, así como también
algunos malos y amargos. Sin embargo diré (espero más objetiva que
subjetivamente) que si los pusiéramos en una balanza, los primeros pesarían mas.
Espero que sigamos teniendo la fortuna de seguir compartiendo
nuestras vidas, quizás no siempre estemos juntos físicamente (aunque créame
cuando le digo que me gustaría que fuese todo lo contrario), pero siempre, al
menos de mi parte en espíritu estaré siempre con vuestra merced.
Pediré a Abraxas para que siempre nos favorezca y si no podemos
ser bendecido con su favor, entonces pediré que vuestra merced encuentre la
felicidad que tanto anhela y que nunca, nunca la pierda.
Tuyo,
Lord James Black de la casa Oakfield señores de Slangenland.
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UA.
Que suerte tiene lady erzeberth black de recibir tan alagador contenido!! Seguro ella tampoco sabia lo que estaba por suceder....
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