Aviso.
A manera de aclaración, siento que debo mencionar que aunque estoy
escribiendo esta entrada en los primeros días del 2014, saldrá publicada como
la última entrada del 2013. La razón debería ser bastante evidente para
aquellos que me conocen más o menos bien. Digo más o menos bien porque en estos
días me hicieron una observación algo extraña:
La observación.
“¿Sabes James? Siempre me sorprendes, creo que jamás terminaré por
conocerte al 100%".
Después de la observación.
Por supuesto yo no supe que contestar, solo sonreí, encogí los
hombros y continúe con la conversación. Bueno, quizás eso fue n poco confuso en
cuanto a explicar el por qué de que la razón debiera ser evidente.
La razón.
La razón es uno de mis demonios: mi obsesión hacia ciertas cosas. Quería
escribir esta entrada el 31 de diciembre pero simplemente no se pudo porque
llegando del trabajo me distraje, luego me transforme a mi yo abrazable, luego
el internet no quiso funcionar, luego me fui a la reunión, luego de compras
luego a cenar, luego a platicar y luego a jugar cartas. ¿Ven? No tuve tiempo.
Natural no obligado.
También quería hacer una súper entrada larga llena de significado
pero al irla escribiendo simplemente se fue complicando tanto que comenzó a
sentirse como algo obligatorio y no como algo que sale de aquí *se toca el corazón,
figurativamente porque literalmente sería muy raro*.
2013: Gente interesante.
Solo me resta decir que este año fue mucho mejor que los dos
anteriores años, en los que en realidad solo sobrevivía y me dejaba llevar como
una ramita en un estanque. Gracias a que decidí arriesgarme y a que tuve el
apoyo familiar, conocí mucha gente interesante a quienes espero seguir viendo.
2014.








