viernes, 26 de septiembre de 2014

Primera carta a Lord Octavius Rex: Acerca de restablecer comunicación.

26° día del noveno mes del año XX14.


Estimado y querido Lord Octavius Rex.


Escribo esta carta para vuestra merced en uno de los momentos más difíciles de mi vida. Han pasado dos meses ya desde una recaída mas en mi ya largo historial de pérdida de contacto con el mundo real, depresiones, manías, obsesiones y estados de "ermitañismo". Por supuesto te ahorraré los detalles de recaídas pasadas y de esta nueva, pues aunque hace ya años de tu partida, se que en realidad no te has ido de verdad y que aun continuas mirando por nosotros, por lo tanto debes de saber (al menos a grandes rasgos), lo que he vivido.


Sé que probablemente esta comunicación será solo de una vía. No me molesta puesto que sé lo que puedo y no puedo tener (aunque es muy difícil aceptarlo), además de saber que estás muy ocupado en ese gran reino al que de verdad espero algún día visitar y por qué no, quedarme. 


Es muy probable que eventualmente te enteres de lo que estoy viviendo, pero siento que escribirte será de gran ayuda pues necesito varias formas de desahogo y he encontrado que esta es una de ellas. Otra es hablar las cosas en especial conmigo mismo, pero no en publico, eso no es de gran ayuda, ya que los vasallos del reino cada día van formándose una opinión muy acertada respecto de mi persona. En realidad no me importa lo que piensen de mi, sé lo que soy y sé con lo que tengo que vivir aunque a veces la carga se haga muy pesada como para cargarla yo solo. Sin embargo de vez en cuando por razones muy personales (y si, un tanto extrañas), me gusta guardar las apariencias, en especial porque a Lord Oakfield y a Lady James, no les gusta los “títulos” con los que mis tropas se dirigen hacia mí, no pueden obligarlos a no hacerlo pues ellos están protegidos por mi persona pero me temo que si los vasallos se arriesgan a referirse hacia mi de esa forma y a mis espaldas, el verdugo se mantendrá muy ocupado. 


Trataré de mantener la comunicación conmigo mismo en mis momentos de absoluta reclusión, los cuales espero seguir teniendo. Sin embargo espero también tener pronto la fortaleza para utilizar mi tiempo de otras formas, en especial la forma en que lo utilizaba hasta hace dos meses, pero no ahora. Ahora solo quiero sostener la mano de uno de mis futuros el cual está muriendo lentamente. Después vendrá la resignación y comenzar de nuevo a sobrevivir para que eventualmente en algún punto de este presente viva de nuevo.


Es una maldición y una bendición sentir todo tan profundamente. Es horrible ser romántico en estos tiempos, y aun así no quiero perderlo pues mucho me temo que de hacerlo, perderé también otra cosa y por ahora ya he perdido demasiado.


Se despide afectuosamente de vuestra merced,



Lord James Black de la casa Oakfield señores de Slangenland.


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UA.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Muchos días después...

Esta entrada va dirigida a las tres personas que leen este blog y que aun me preguntan cuando volveré a escribir.

Si no mal recuerdo, la ultima vez que escribí fue a finales de abril. 

Fue una entrada un poco apresurada que contenía (y contiene) el capitulo 8 de una "pequeña" historia que decidí comenzar a escribir, abordando un tema un tanto nuevo, alejado de lo que normalmente solía escribir. Fue apresurada porque estaba por salir de viaje (fui un mes a Ecuador, Perú y Bolivia, haciendo una pequeña escala en Colombia). Según yo durante el viaje tendría tiempo de editar y continuar escribiendo los capítulos siguientes. Fui ingenuo, la verdad es que tuve muy poco tiempo "libre" y el poco que tenia lo ocupaba para tratar descansar y dormir.

Después del viaje y por diferentes razones, difícilmente pude hacerme de un tiempo para continuar escribiendo. Ahora que he tenido (mas o menos para mi mala fortuna) un poco de tiempo en mis manos, me he dado cuenta de muchas muchas cosas, siendo la principal que estos capítulos necesitan muchísima edición. 

Por supuesto que jamas en mi poco narcisista mente pensé que los capítulos aquí publicados fueran material para mandar a una impresora y mucho menos a una editorial, pero si creí que eran quizá un poco mejor que un borrador.

Estaba equivocado.

Razón por la cual me dedicare a hacer algo que no me gusta mucho hacer: editar. Sin embargo, para no perder la costumbre, seguiré publicando borradores de capítulos nuevos (una vez al mes, en el mejor de los casos) y entradas sin sentido de mi loca mentecita (una vez al día, en el mejor de los casos). Y hacer de este lugar, lo que desde un principio quise que fuera: El Diario de un Hombre no muy Cuerdo.

UA.